Mantenimiento de Sistema de climatización y ventilación de edificios y locales COVID19


INSTALADORA CARDELL, te facilita una serie de recomendaciones técnicas para el buen funcionamiento de las instalaciones de climatización y ventilación de todo tipo de locales comerciales, centros educativos, salvo las áreas especiales para prevención de COVID-19.


Este documento se configura como una referencia que contiene un compendio de medidas recomendables, estableciendo una guía de buenas prácticas en la operación y mantenimiento de los sistemas de climatización, para una mejor protección frente al virus en un horizonte temporal acotado y excepcional, considerando al mismo tiempo la normativa en vigor que regula esta materia.


Estos criterios son coherentes y complementarios con los principios establecidos

por el Ministerio de Sanidad sobre:


• Actuación de los servicios de prevención de riesgos laborales frente a la

exposición al SARS-CoV-2 (COVID-19)

• Medidas higiénicas y buenas prácticas en los centros de trabajo para la

prevención de contagios.

Con motivo de la aparición de la COVID-19, que ha supuesto un gran impacto sanitario, social y económico en todo el mundo, han surgido numerosos estudios y ensayos sobre el comportamiento del coronavirus SARS CoV-2 en lo referente a su propagación y contagio. Durante este corto plazo de tiempo, ya se han dado a conocer muchas de las características del virus, publicándose casi diariamente nuevos estudios. Por esta razón, las recomendaciones de este documento se irán actualizando según se vayan publicando nuevas evidencias.

Los edificios pueden ser focos importantes de contagio del virus debido a la gran cantidad de personas presentes en un espacio reducido y cerrado, por ello, la mayoría de los gobiernos han decretado que, en la medida de lo posible, se evite acudir a las oficinas y los empleados teletrabajen desde sus domicilios. No obstante, debemos contemplar el retorno de las personas a sus puestos de trabajo, con el virus aún presente en la sociedad.


Trasmisión aérea

La transmisión aérea por aerosoles (gotas pequeñas, micro gotas menores de 5 micras) se produce por partículas que permanecen suspendidas en el aire durante un tiempo variable, a una distancia mayor de 2 metros y especialmente en lugares cerrados con ventilación escasa.


Estos aerosoles pueden generarse a partir de la evaporación de gotas mayores y también

cuando se habla o se respira.

Para el caso del SARS-CoV-2 todavía se desconoce qué proporción de aerosoles se generan por evaporación de gotas mayores y qué dosis de virus viable se considera infecciosa en estos aerosoles.


Del mismo modo, la detección de ARN del SARS-CoV-2 en las partículas de aerosol no

significa necesariamente que exista un número suficiente de virus viables con capacidad infecciosa.


A pesar de que se han realizado estudios experimentales, para el SARS-CoV-2, la OMS establece que no hay evidencia suficiente sobre la transmisión del SARS-CoV-2 por vía de aerosoles menores de 5 micras fuera de los entornos sanitarios donde se realizan procedimientos generadores de aerosoles y que se necesitan datos basados en nuevas investigaciones que esclarezcan el papel y el grado de la transmisión del SARS-CoV-2 asociado a este fenómeno.

Estas vías de transmisión se producen de forma simultánea y paralela, siendo la el principal mecanismo la transmisión por gotas y contacto.


Recomendaciones



Las siguientes recomendaciones con la certeza de impulsar las actuaciones adecuadas y correctas que pueden tener un papel clave a la hora de minimizar la transmisión de los contagios en los edificios.


Estas recomendaciones se enmarcan en un contexto de temporalidad y excepcionalidad, en el que se prioriza la seguridad de los usuarios ante el contagio sobre el bienestar térmico y la eficiencia energética.


No obstante, la eficiencia energética debe seguir siendo una medida esencial en materia de energía y clima y se deben aprovechar sus múltiples beneficios en todos aquellos aspectos no afectados por el virus.


A su vez las recomendaciones propuestas en esta guía se han analizado conforme a la normativa en vigor que regula esta materia, ponderando la prioridad que implica la protección de la salud pública junto con las medidas implementadas en el ámbito de la eficiencia energética.


Muchas de las medidas que aquí se presentan tendrán un impacto en los costes de operación del edificio (mayor consumo energético).


En este momento, será especialmente importante comprobar rendimientos,

hacer un seguimiento más cercano de los consumos energéticos y, en la medida de lo posible, seleccionar cualquier equipamiento que ofrezca las mejores garantías en seguridad sanitaria y eficiencia energética.


Por otra parte, el exceso de ventilación hará un edificio más seguro, aunque podría no alcanzar las condiciones óptimas de confort, además de aumentar el consumo energético.


Bajo unas condiciones climáticas exteriores suaves y favorables se puede fomentar alternativas de ahorro energético en los edificios tales como el enfriamiento gratuito, y la actuación sobre los elementos de sombreamiento móviles, de forma que mitigue los eventuales aumentos de consumos energéticos.


A continuación, se desarrollan las distintas medidas prácticas, donde hay un consenso internacional, que es conveniente implementar a la hora de operar y mantener en los sistemas de climatización más habituales en el ámbito administrativo y comercial.

Ventilación y aire exterior.


Se ha demostrado que el riesgo de contagio por vía aérea por el virus SARS-CoV-2 en el interior de los edificios es más elevado cuando existe poca ventilación. Aunque el parque edificatorio es muy diverso, y las normas de referencia para su diseño de distintas épocas, es necesario que el aporte de aire exterior sea el máximo que permita el sistema que atienda el edificio.

Caudal Mínimo de Aire Exterior


El parámetro más importante en la ventilación es la renovación de aire por ocupante. Como valor recomendado y ante la incertidumbre de un valor fijo, se recomienda un mínimo de 12,5 l/segundo y ocupante, incluso para establecimientos comerciales, valor que el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios atribuye a IDA 2: aire de buena calidad.


Este tipo de medida solo será posible si se disponen unidades de tratamiento específicas de aire exterior.

Para asegurar este valor mínimo, se puede trabajar en dos direcciones:

aumentar la ventilación o reducir la ocupación.


En este sentido es posible que se deba recalcular la ocupación máxima de los espacios en base a la ventilación por ocupante.


Verificación de Caudales



Se debe verificar que los equipos encargados de la renovación de aire trabajen, al menos, en sus condiciones nominales de diseño y que posibles pérdidas de carga, especialmente internas al sistema, sean mínimas (filtros con colmatación, etc.).


Si la actuación del motor es mediante variador de frecuencia, hay que observar que está en las condiciones previstas de servicio, y a ser posible, a la velocidad máxima del motor

siguiendo los límites marcados por el fabricante.


De esta manera se garantizará un caudal máximo de ventilación.


Modificar el Control para Aumentar la Ventilación


Si el sistema dispone de controles específicos de calidad de aire (sondas de CO2, etc.) se recomienda desconectarlos dando prioridad al uso continuado y a máximo caudal del sistema (por horario).


En horario laboral, se recomienda trabajar con el caudal máximo que permita el sistema durante dos horas antes/después de la apertura/cierre del centro de trabajo.


En las horas restantes de la semana, incluido fines de semana, se recomienda mantener el sistema funcionando a bajo caudal, pero nunca por debajo del 25% del caudal de aire nominal.